10 marzo 2009

LA CULTURA JUVENIL QUE SE VENDE

¿Quién eres si no estás a todas horas comunicado, disponible, con cobertura? Parece que en estos días en los que vivimos sea obligatorio tener un móvil en el bolsillo porque si no, no estás en la onda, no tienes amigas, eres un ser insociable, raro... Es algo ya establecido y que además los mass media nos venden y consiguen hacernos creer en esa necesidad. Desde luego, las compañías telefónicas se forran a costa de esto.
Y da igual hablar de móviles, que de Internet con su tuenti y su messenger, que parece que si no te enteras de los cotilleos de la esfera por donde “te mueves” no molas. Puede parecer una tontería pero al sistema todo esto le interesa y lo promueve con sus reality show como Gran Hernano o el de ahora de los granjeros, series televisivas o culebrones sentimentalistas del estilo HKM, Física y Química, anuncios que te dicen que debes de ser una belleza del photoshop para ligar, porque claro, ahora lo que importa es que seas el que más sales de fiesta, más bebes, más fumas, más te drogas y más follas. El rey/ reina de la disco party.

¿Y con todo esto qué se consigue? Pues una generación, con una cultura estándar vacía o llena de valores superficiales. En la que se crean estereotipos irreales a los cuales todos pretenden parecerse y alcanzar. Una generación de gusto mediocre cuya filosofía de vida es ocio, ocio y más ocio, traducido en un consumismo excesivo que alimenta el sistema capitalista. Una generación de consumidores de tele basura que favorece la enajenación de un mundo manchado.

Busquemos solo la diversión y olvidemos todos los problemas que existen, no intentemos cambiar nada, al revés dejémoslo como está.
La juventud ya no tiene ambiciones en especial conjuntas, solo las de pasar por encima a otros sin importarles lo más mínimo las consecuencias. La juventud es hedonista-compulsiva.
Para evitar llegar hasta un punto de difícil solución aparece la contrapublicidad contra ese consumo masivo. Estas organizaciones intentan desestabilizar el sistema, un sistema generador de una estructura jerárquica de la sociedad, llena de desigualdades, basada exclusivamente en el dinero, quieren abrir las mentes de los seres humanos, quizás en un intento de no perder valores como la igualdad, solidaridad y la libertad.

Pd. No incluyo en este texto a toda la juventud. Cada cual lee y sabe en que lugar está situado.

03 marzo 2009

YA SOLO SOY ESTÉTICA


Bien, en esta entrada de blog quiero comentar este caso de contrapublicidad pero en base a la teoría funcionalista y de comunicación de masas.

La teoría funcionalista estudia los sistemas sociales, explica las conductas de las personas que viven dentro de la misma cultura. Pues bien, aquí mostramos un caso de contrapublicidad que habla de la masificación de la sociedad y es que la individualización, el brote de nuevas subculturas se ve afectado por el ritmo de vida actual. Numerosas personas quieren parecerse a grandes celebrities, que solo por la aparición que tienen en los medios, y los valores que éstos representan persiguen parecerse a ellos, adentrando en ese mundo material. Y es que, sabemos que en cualquier mass media la imagen importa, y si no planteémonos ¿por qué en telediarios, programas de opinión y programas en general de televisión no hay periodistas, presentadores etc. obesos? ¿Casualidad? Permítanme que ponga en duda la cuestión…

Soy consciente de que lo que estoy comentando no es algo novedoso, todos sabemos la importancia de la imagen dentro de los medios de comunicación, pero lo que en esta entrada se plantea es la relación directa que esto tiene con la teoría funcionalista:

- Bien es cierto que los medios favorecen a la difusión de la cultura (función), sin embargo, aunque parezca que nuestras puertas están abiertas a un gran gama de oferta cultural, cabe destacar que ésta se encierra dentro de unos ámbitos específicos, convirtiéndonos a todos en sujetos felices por esa “gran oferta cultural”, la cual no se corresponde con la realidad, puesto que los mass media solo nos ofertan cultura industrial. En consecuencia, todos nos convertimos en “prototipos”, marionetas, cuyos hilos son movidos desde bastante más arriba (disfunción). Aplicado al ejemplo que muestro arriba de contrapublicidad lo que trato de explicar es que la gran pero poco variada oferta cultural INDUSTRIAL (siempre esta la cultura alternativa, independiente que nada tiene que ver con lo que yo comento) nos convierte a todos en máquinas similares, con objetivos similares, aspiraciones similares (lavado + enjuagado de cerebro)

- Con ello, se impide el desarrollo cultural, ya que todos “estaremos cortados por el mismo patrón”. Se obstaculiza la variedad de subculturas, reduciendo así los gustos estéticos. (ya solo soy estética). (disfunción)

- Los medios de comunicación, son grandes agentes de clímax de opinión, es decir son grandes generadores de normas de conductas. Y como decía anteriormente ¿quién ve a alguien feo en la tele si no es para parodiarlo? Y eso se copia en la vida real. Aspiramos a ser modelos, cantantes y seguimos sus pautas estéticas.

02 marzo 2009

Contrapublicidad de Camel en relación a la Teoria Funcionalista en los medios de Comunicación de Masas


La teoría funcionalista se traduce en que la sociedad funciona como un sistema articulado por la intervención de los medios de comunicación de masas que funcionan como instrumento de ajuste en la sociedad por la manipulación y la persuasión que ejercen sobre la misma. Estos pretenden cumplir unos objetivos concretos, de modo que con un determinado mensaje difundido se prevén unos efectos, los cuales si son cumplidos se habrá obtenido la <> deseada. En cambio, cuando se planifica la transmisión de un mensaje, pero no tiene el efecto previsto en la sociedad, se produce una <>. Los elementos que componen una estructura (mass media) pueden desajustar el sistema o, por el contrario, ajustarlo. Si un determinado elemento sufre una disfunción el sistema se verá desajustado puesto que no cumple su función en el sistema.



Las funciones son las consecuencias observadas que favorecen la adaptación o ajuste de un sistema dado; y las disfunciones, las consecuencias observadas que aminoran la adaptación o ajuste al sistema. La intención de un mensaje funcional se da si este es eficiente y positivo para el sistema, y si es disfuncional si es inocuo o si puede alterar en algo al sistema social porque rompe con los esquemas preestablecidos. La publicidad, por ejemplo, es informativa, educativa y, en ocasiones, crea valores disfuncionales al plantear modelos sociales que perjudican a los receptores ya que estos tienen unos principios ideológicos individuales, sin embargo la función principal de su mensaje es vender.


En nuestro blog, cuya temática es la contrapublicidad, la función será aceptar una crítica que nace a partir de una inadecuada praxis profesional y de la tendencia ideológica antisistema que pretende desmoronar la estructura capitalista. No obstante, tanto la publicidad como la contrapublicidad pueden generar disfunciones en la población al ser dos formas de comunicación masiva, ambas con una doble intencionalidad de cara al receptor. Así pues uno de los mecanismos que regulan estas funciones y disfunciones es la Ley de Autorregulación de la Publicidad.





Para facilitar la comprensión
de los conceptos me he centrado en un caso de contrapublicidad de la marca de tabaco Camel ya que su mensaje es muy explícito y posee la esencia de contrapublicidad que pretendemos transmitir. El significado del mensaje es que a causa de fumar tabaco podemos acabar padeciendo cáncer. Se ha empleado el símbolo de la marca para reflejar la propia crítica, pues el camello es el enfermo de cáncer que se encuentra en la camilla de un hospital ya en un estado muy delicado, asimismo el mensaje lingüístico, que se observa en la parte inferior derecha, nos dice que fumar puede conllevar consecuencias fatales.

Ahora bien, en este caso puede tener lugar tanto la función como la disfunción. Este segundo resultado social, la <> se genera a raíz de esta tendencia crítica puesto que el tabaco simboliza una de las causas de mortalidad más elevadas en la sociedad, por lo tanto, los sectores de población que padecen esta enfermedad pueden sentirse afectados al verse impactados por una acción de contrapublicidad tan agresiva. Esta acción pretende lanzar una crítica a la industria tabaquera y en este caso a la marca Camel en concreto. La disfunción puede ser provocada por el hecho de que el colectivo de contrapublicidad que realizó la campaña no tuviera en cuenta o no hubiese previsto las reacciones adversas que pueda suscitar este tipo de campaña entre el sector afectado por la enfermedad, lo cual se acentúa aún más por ser una temática realmente seria y preocupante.

Por otra parte hablaremos de <>. Ésta también se produce por el hecho de ser una campaña crítica al mismo tiempo que de sensibilización de cara a los receptores. Es evidente que se ha realizado con el objetivo de concienciar a los fumadores de que el tabaco es perjudicial para la salud y puede provocar cáncer, se ha fijado como eje de comunicación porque es rápidamente comprensible. La intención perseguida es que con este impacto se reduzca el consumo de tabaco a través de la conciencia colectiva que si que ha sido notablemente eficiente.